11 de julio del 2016: Solemnidad de San Benito

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Llegada de Mons. Oliveri acompañado del párroco de Villatalla y del RP Prior.

El 11 de julio pasado, en la solemnidad de San Benito, Monseñor Mario OLIVERI vino a celebrar una misa pontifical en presencia de los fieles de Villatalla, de los amigos del monasterio, de una quincena de sacerdotes de la diócesis y del RP Stefano Manelli, el fundador de los franciscanos de la Inmaculada.

Padre Stefano Manelli , le fondateur des Franciscains de l'Immaculée, nous fait l'honneur et la joie de sa présence.

Padre Stefano Manelli, el fundador de Franciscanos de la Inmaculada, nos hace el honor y la alegría de su presencia.

Remarcable homilía de su Excelencia sobre el patriarca de los monjes, patrón de Europa, “ lleno del espíritu de todos los justos” y hombre de oración, que en su Regla la llama “ la Obra de Dios a la cual nada debe ser preferido”.

El prefacio propio de San Benito, del cual Monseñor extrajo el exordio de su predicación, describe admirablemente la gracia interior que adornaba el alma de San Benito. He aquí la parte central: “ Señor santo, Padre todo poderoso, Dios eterno, vos habéis establecido como jefe y maestro de una innumerable multitud de hijos al bienaventurado Benito, vuestro confesor, dotándole de una sabiduría celestial. Vos le habéis llenado del espíritu de todos los justos y después de haberle arrebatado fuera de sí mismo, vos le habéis iluminado con el resplandor de vuestra luz, con el fin de que en esta luz de una visión interior, el alma liberada de toda traba, él pudiera comprender cuán limitadas son las cosas de aquí abajo. Por todo esto os damos gracias por Jesucristo, Nuestro Señor ”.

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Mons. Oliveri acompañado del Padre Stefano Manelli, del párroco de Villatalla y de numerosos sacerdotes de la diócesis.

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“ ¡ Qué bueno y agradable es para los hermanos vivir juntos ! ”. S. 132

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Antes de su partida: a dios querido Monseñor, que el Señor os bendiga y os recompense por haber sido siempre el Pastor fiel a vuestra divisa en la fe transmitida y la paz comunicada a las almas: “ Fides et Pax”.

Sabemos que desdé hace un año y medio Mons. Oliveri no tiene oficialmente poder canónico en la diócesis aunque ocupa todavía la sede episcopal titular. Hemos querido que esta jornada fuera un homenaje de afecto y de gratitud filial por todo el bien que ha hecho durante sus veintiséis años de ministerio episcopal. A pesar de las pruebas que se le han acumulado, sobretodo en sus últimos años, ha manifestado una gran serenidad de alma que recuerda su divisa episcopal “Fides et Pax”. El secreto de su paz y su bondad, que sienten profundamente todos los que han tenido la gracia de poder tratarle, reside en una fe inquebrantable.

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